Mi Nuevo Rincón – Consejería Cristiana es un espacio seguro, respetuoso y centrado en la fe, creado para ayudarte a recuperar claridad, fortaleza y paz en medio de decisiones, procesos y temporadas difíciles. Aquí no vienes a ser juzgado: vienes a ser escuchado y guiado con sabiduría bíblica, honestidad y amor.
Somos una consejería cristiana comprometida con acompañar a personas y familias que desean sanar, ordenar su vida emocional y espiritual, fortalecer su relación con Dios y tomar decisiones con dirección. Creemos que una conversación con propósito puede abrir puertas a la paz, restaurar la esperanza y ayudarte a ver el siguiente paso con claridad.
Acompañarte con orientación basada en la Palabra, de manera práctica y humana, para que enfrentes tus procesos con fe, enfoque y valentía. Nuestro objetivo no es darte frases bonitas, sino ayudarte a construir bases firmes: identidad, disciplina, límites sanos, perdón, reconciliación cuando sea posible, y una visión clara para tu futuro.
Confidencialidad: Tu historia se trata con respeto y discreción.
Guía bíblica: Fundamentos cristianos, aplicados a la vida real.
Dirección práctica: Conversaciones con propósito y próximos pasos.
Acompañarte con orientación basada en la Palabra, de manera práctica y humana, para que enfrentes tus procesos con fe, enfoque y valentía. Nuestro objetivo no es darte frases bonitas, sino ayudarte a construir bases firmes: identidad, disciplina, límites sanos, perdón, reconciliación cuando sea posible, y una visión clara para tu futuro.
Mi Nuevo Rincón – Consejería Cristiana nace con una visión clara: ofrecer un acompañamiento respetuoso, discreto y firme, guiado por principios cristianos. Nuestro estilo combina empatía y dirección, creando un espacio donde las personas se sienten escuchadas, valoradas y orientadas sin juicio. Aquí cada conversación tiene un propósito: ordenar pensamientos, fortalecer el corazón y ayudar a tomar decisiones más sanas, responsables y alineadas con la fe.
Con una sensibilidad espiritual marcada y un enfoque centrado en la verdad, la paz y la restauración, la consejería se trabaja de forma práctica, no superficial. La intención no es dar respuestas rápidas ni frases genéricas, sino brindar herramientas aplicables a la vida diaria: establecer límites saludables, trabajar el perdón, sanar relaciones, recuperar la confianza, atravesar procesos de duelo o cambios importantes, y desarrollar hábitos que sostengan el crecimiento personal y espiritual. La base es sólida: la fe no se vive solo como emoción, sino como fundamento para caminar con claridad, disciplina y esperanza.
Mi Nuevo Rincón – Consejería Cristiana está bajo la dirección de Hilma Dunham, y nace con una visión clara: ofrecer un acompañamiento respetuoso, discreto y firme, guiado por principios cristianos. Su estilo combina empatía y dirección, creando un espacio donde la persona se siente escuchada, valorada y orientada sin juicio. Aquí cada conversación tiene un propósito: ordenar pensamientos, fortalecer el corazón y ayudar a tomar decisiones más sanas, responsables y alineadas con la fe.
Con una sensibilidad espiritual marcada y un enfoque centrado en la verdad, la paz y la restauración, la consejería se trabaja de forma práctica, no superficial. La intención no es dar respuestas rápidas ni frases genéricas, sino brindar herramientas aplicables a la vida diaria: establecer límites saludables, trabajar el perdón, sanar relaciones, recuperar la confianza, atravesar procesos de duelo o cambios importantes, y desarrollar hábitos que sostengan el crecimiento personal y espiritual. La base es sólida: la fe no se vive solo como emoción, sino como fundamento para caminar con claridad, disciplina y esperanza.
Este servicio se ofrece bajo un estándar de estricta confidencialidad y profundo respeto por la dignidad de cada historia. La prioridad es que cada persona sepa que está en un lugar seguro, donde puede expresarse con libertad y recibir orientación con responsabilidad. El acompañamiento también se enfoca en metas: identificar lo que duele, comprender lo que está ocurriendo, reconocer patrones que afectan, y construir un plan realista de avance. Es un proceso que integra conversación, reflexión, principios de fe y decisiones concretas.





